Nº de sesiones y frecuencia

Evidentemente , resulta de todo punto imposible precisar de antemano el número de sesiones que una persona podría necesitar sin primero conocer la importancia del problema , el grado de mejoría que se quiere lograr , la capacidad de respuesta del sistema energético y en que medida está dispuesta a colaborar en su proceso . Además , está el hecho realmente peculiar de que los procesos de desarrollo espiritual y de sanación pueden ser llevados a cabo indistintamente recurriendo a recibir asistencia profesional especializada que complete la labor interior que pueda estar realizándose , pero también de modo relativamente autónomo , debido a que toda persona dispone en principio la posibilidad de hacer labores de autosanación , de realizar actividades beneficiosas mediante el empleo de los propios recursos internos . Debido a esto en realidad el tratamiento raras veces dura hasta lograr el restablecimiento completo , sino que lo habitual es que tras haber obtenido una mejora suficiente en el aspecto por el que se ha solicitado ayuda , la persona que lo recibe , sintiéndose razonablemente capacitada para autogestionarlo , decida suspender el mismo unilateralmente para continuar por su cuenta y de modo independiente la labor de sanación restante .

Sin desdeñar la importancia de seguir una línea de acción y asimismo de hacer un número de sesiones suficiente y de   mantener cierta continuidad entre ellas , en esta disciplina deliberadamente no se suele prefijar un plan de tratamiento estructurado por varias razones . La primera de ellas es que el cliente no es un mero receptor de la asistencia sino el artífice de su sanación y el encargado de hacer lo necesario para lograrla , por lo que le corresponde a él determinar el grado de ayuda o aportación externa que desea solicitar y se permite recibir con arreglo a la consciencia que tenga de sus necesidades y de la competencia que crea poseer en materia de autoayuda . En segundo lugar , solicitar las sesiones libre y conscientemente una por una tras haberse percatado de la necesidad de ayuda y teniendo disponibilidad inmediata para hacer algo ofrece unas inmejorables condiciones de motivación y receptividad .Y finalmente , el hecho de no prefijar arbitrariamente por adelantado una forma concreta y programada de llevar a cabo el proceso sanativo , otorga al cliente la plena libertad de descubrir de modo creativo la genuina forma de hacerlo , reduciendo además la aparición de posibles resistencias .

Debido al hecho de que cada intervención es una unidad terapéutica completa , cabe la posibilidad de realizar una sola sesión suelta de modo ocasional , ayuda puntual que podría bastar para lograr un reequilibrio energético , renovar la motivación , re ubicarse en el proceso sanativo y averiguar la forma para rentabilizar el esfuerzo a personas que ya hayan realizado un trata miento anterior de esta clase o que mediante un trabajo consciente sean capaces de atender por sí mismas buena parte de sus necesidades . Pero por razones que no tienen que ver con una posible deficiencia o limitación de la eficacia de esta disciplina , los problemas de salud relativamente importantes requieren la realización de varias sesiones , cuyo número debería ser cuando menos suficiente para dar cobertura al proceso sanativo en su parte más difícil y de mayores necesidades terapéuticas.

En lo referente a fijar la periodicidad de las sesiones más idónea , se establece en cada caso teniendo en cuenta en primer lugar la importancia de reducir los síntomas más acuciantes y lograr así cuanto antes una calidad de vida al menos aceptable durante el trascurso del proceso , pero también tomando en consideración aspectos o factores como el ritmo de avance basal que tiene de por sí el proceso sanativo y la capacidad real de autoasistencia de la persona tratada . En cualquier caso , a medida que se va obteniendo una mejoría las sesiones suelen ir espaciándose gradualmente hasta que tras lograr una relativamente considerable mejoría o una total curación llega el momento de finalizar el tratamiento .