Posibles incidencias.

Un proceso de sanación , de instauración consciente de un modo de obrar interno más saludable , es un escenario de carácter transformativo y por tanto cambiante , en el que están teniendo lugar múltiples reajustes a distintos niveles inducidos por la intervención en el sistema energético de la persona o promovidos por ella misma . Por tal motivo es normal que en el transcurso del mismo puedan presentarse en ocasiones de forma inesperada ciertos sucesos de carácter pasajero , que son propios de todo proceso curativo de cierto alcance y calado , tanto si es efectuado de forma exclusivamente autónoma mediante la realización de un trabajo interior como si es llevado a cabo contando además con apoyo profesional especializado . Describiré a continuación las características de los más típicos , sus causas y también el trasfondo de cada uno para evitar que puedan ser interpretados de modo erróneo siempre como un agravamiento en el cuadro de salud o bien con una reacción adversa .

✓  La posible existencia de fluctuaciones en el curso del proceso .

La mejoría de la condición de salud producida tras cada sesión puede no ser al principio del todo estable , continua y uniforme a lo largo del tiempo , lo que significa que los niveles de equilibrio y de energía vital podrían perderse a veces en algún grado entre sesión y sesión , lo que supone la alternancia entre avances y ligeros retrocesos . Esta dinámica es relativamente normal y es previsible que a medida que se avanza en el tratamiento la mejora , aparte de progresivamente mayor encuanto a magnitud , vaya además consolidándose y siendo más sostenida .

La explicación de este fenómeno desde un punto de vista energético es que establecer y consolidar definitivamente un nuevo patrón funcional más saludable en el sistema conlleva un periodo de tiempo durante el cual hay momentos en que predomina el patrón preexistente , marcado por la intensidad o virulencia del factor perturbador o pernicioso causante del problema y la considerable inercia del sistema en ese sentido y otros en que los mecanismos protectores que tratan de contrarrestarlo son particularmente eficaces . Desde una perspectiva psicológica esto se debe a que toda sanación es un proceso creativo de reconversión en el que gradualmente se produce una transición desde el viejo modelo de funcionamiento disfuncional hasta otro nuevo más adaptativo , más alineado con la propia esencia , en ella se produzcan entre otras cosas altibajos del estado de ánimo que tienen su correspondientes repercusiones a nivel energético .

✓  Sobreviene una fase de estancamiento en el tratamiento .

En ocasiones , después de una evolución favorable inicial se produce un impasse , una situación en la que no se advierte una mejoría apreciable en respuesta al tratamiento . Unas veces la sensación de estar bloqueado es tan solo aparente  , y debida a que no se es muy consciente del tiempo real que lleva resolver un problema de esa magnitud o porque se está afrontando un punto de especial dificultad y el avance es lógicamente mucho más lento que en otras etapas del proceso . Otras veces , en cambio , el problema es real y es debido por ejemplo a la presencia de considerables resistencias psicológicas que estorban y/o a poco compromiso en la realización del trabajo interior , o bien se trata de algo tan simple como una pausa para sopesar la necesidad o el posible interés de afrontar un mayor grado de sanación  .

✓  La posible aparición de una reacción terapéutica adversa o negativa.

En alguna fase de un tratamiento que marcha bien el verse confrontado con la verdadera realidad psicológica a nivel profundo , con los posibles aspectos de imperfección , contradicción , autoengaño , autosabotaje , dolor moral ,  o bien como resultado de tener que reconocer que la propia e inadvertida mala autogestión psicológica ha creado el problema o contribuido a agravarlo o bien de haber realizado un gran progreso o ante la inminencia inmediata de la disolución definitiva del viejo patrón disfuncional pueda producirse una reacción automática de autoprotección en forma de replección en sí mismo o disociación de los sentimientos para reducir el sufrimiento o de refugio en la autolástima . Esta importante reactivación de las resistencias inconscientes por miedo al cambio o en un intento de tratar de eludir a toda costa el aceptar una mayor responsabilidad frena de modo temporal el avance , podría ocasionar un recrudecimiento de los síntomas y mayor dificultad para comprender las explicaciones y reticencia para ponerlos en práctica , e incluso muy ocasionalmente hasta un posible retroceso a etapa anterior (regresión).

✓  La aparición de una  crisis curativa , denominada también c. terapéutica.

A veces , en el transcurso de un tratamiento que está dando buenos resultados , puede paradójicamente sobrevenir un periodo más abrupto en que se produce una exacerbación o agudización temporal de los síntomas físicos y/o psicológicos , algo que se percibe además con inusitada intensidad debido a la mayor sensibilidad para percibir la propia realidad interna resultante de haber renunciado a seguir empleando las habituales estrategias de autoprotección y volverse mucho más vulnerable y consciente . Esta reacción además de reflejar los profundos cambios que están teniendo lugar en el sistema energético como resultado de la intensa actividad de depuración /detoxificación y reorganizadora , puede ser también la exteriorización de fuertes tensiones emocionales internas debidas al hecho de contactar con el núcleo mismo del problema , a una posible pugna de fuerzas opuestas , o a aspectos de debilidad interna que exceden momentáneamente la capacidad de afrontamiento psicológico por lo que son derivadas al cuerpo y expresadas por este (somatización) . Este lance viene a ser un punto de inflexión en el proceso sanativo , tras el cual el estado del paciente suele en general avanzar ya favorablemente hacia un nuevo nivel de conciencia / salud .

Finalmente , y con ánimo de restar dramatismo y dar la importancia justa a estas incidencias ,  deseo subrayar que en general son transitorias y que además una buena parte de ellas son llevaderas y se resuelven de forma natural por sí solas con el tiempo , siendo la forma de minimizar sus inconvenientes simplemente aceptarlas como parte del proceso y conservar la calma . En cambio , otras conllevan realmente mayor dificultad  y para ser solventadas exitosamente precisan por parte del paciente la buena voluntad de reconocer la existencia de aspectos de su personalidad que están interfiriendo , determinación de sobreponerse a ello y perseverancia en el esfuerzo , y por parte del profesional de la sanación la suficiente pericia como para sortear obstáculos . Puede también ser apropiado en alguna ocasión tomar de modo puntual alguna pequeña medida paliativa de autocuidado para atender algún síntoma más molesto .