Por qué es necesario su empleo

Es inevitable que el ser humano , inmerso aún en su proceso evolutivo de aprendizaje en pos de lograr no solo la madurez psicológica sino en último término la Automaestría , es decir , la facultad de usar de forma consciente , responsable y efectiva la totalidad de sus potencialidades espirituales inherentes , pueda resultar a menudo afectado desfavorablemente por energías de distinta naturaleza creadas directamente en su interior como resultado de su propia actividad psíquica , cuando esta es poco amigable , e igualmente por otras de origen externo a las que se ve expuesto en su continua interacción con el entorno interpersonal familiar o social. Estos factores causales tienen un trasfondo variado que engloba primeramente la importante influencia condicionante de los traumas y carencias afectivas sufridos en edades tempranas , luego una comprensión deficiente y distorsionada de la naturaleza y modo de funcionamiento de la realidad y de la finalidad trascendente de la vida causado por la identificación con el ego por falta de consciencia y discernimiento , la ignorancia respecto al empleo apropiado y respetuoso de las distintas capacidades de la mente y el cuerpo , la sistemática resistencia a aceptar todo tipo de circunstancias existenciales y transformarse a través de ellas , y finalmente el hecho de que el aprendizaje conlleve siempre cierto grado de ensayo/ error .

Las energías resultantes producidas son susceptibles a través de diversos mecanismos , acordes a su particular índole , de afectar a la fisiología del sistema energético produciendo bloqueos y como resultado desarreglos internos a distintos niveles de importancia variable -y malestar de magnitud e intensidad , dificultando el desarrollo espiritual y conduciendo a enfermedades .

Aunque el sistema energético , un vehículo bastante más amplio que el mero cuerpo físico ,  es relativamente autónomo efectuando labores de automantenimiento gracias a la eficaz acción benéfica de sus mecanismos protectores , responsables de su notable resistencia y potencial de recuperación y que le facultan para asumir un grado importante de desequilibrio durante un considerable periodo de tiempo , no es ni mucho menos  totalmente autosuficiente en este sentido y es incapaz por sí mismo de prevenir o subsanar siempre y en su totalidad todos los desórdenes o deterioro que pudieran producirse en él , especialmente si se encuentra ya en un estado de desequilibrio y/o debilidad . Por tal razón, algunas de estas alteraciones por su magnitud y/o persistencia acaban rebasando en ocasiones la capacidad del sistema de neutralizarlas dando lugar a trastornos y sintomatología  relativamente duraderos en el tiempo .

 Aunque ante esta situación se pudiera comenzar tomando iniciativas por cuenta propia del tipo de cuidado personal ,que por su carácter beneficioso pudieran paliar los síntomas y mejorar el estado o condición disfuncional en algún grado , es muy probable que estas medidas relativamente inespecíficas no resulten suficientemente resolutivas para revertirla por completo esta , y pueda requerirse además la realización de actividades de autoasistencia psicológica  y espiritual de cierta importancia , e incluso adicionalmente el posible concurso de un profesional de la salud que contribuya de forma más determinante  a facilitar el proceso sanativo.

 En lo que se refiere a la posibilidad de realizar tareas de sanación de modo autónomo , lo que tiene mucho mayor alcance y profundidad que prodigarse unos meros autocuidados externos , es algo en principio perfectamente factible y de hecho toda persona , dispuesta a asumir en mayor grado la responsabilidad por el cuidado de la propia salud , tiene siempre a su disposición la posibilidad de sanarse a sí mismo conscientemente “hasta cierto punto” espiritualmente del desequilibrio que pueda padecer de forma autónoma y sin necesidad de ser terapeuta ni nada parecido , a través de emplear conscientemente los recursos psicológicos, espirituales y energéticos ya disponibles y recabar otros adicionales de su alma . Pero incluso si se estuviera comprometido en efectuar de forma regular algún tipo de tarea de autoayuda , ser capaz de atender las necesidades de los diversos planos de tu persona es algo complejo , poder emplear este sistema con soltura y de modo realmente efectivo sin recibir asesoramiento o supervisión alguno requiere saber(haber aprendido a) generar y mantener un espacio curativo interior presidido por el amor incondicional el haber desarrollado o cultivado ciertas habilidades cognitivas y metacognitivas y de manejo emocional , competencias que no todo el mundo ha cultivado .

 No obstante , incluso disponiendo de cierta desenvoltura en lo referente a realizar labor interior individual , de todas formas puede ser necesario de vez en cuando solicitar asistencia especializada que la complemente por dos razones . Primero porque la capacidad real de autoayuda puede no ser suficiente para cubrir la totalidad de las necesidades curativas en el aspecto que se trata de mejorar , debido a que se ignora lo que sucede o porque las demandas exceden los recursos internos susceptibles de ser movilizados inmediatamente para afrontarla y/o se carece de conocimientos técnicos sobre la forma concreta de emplear en la práctica el potencial sanativo inherente a la conciencia o sobre cómo salvar las resistencias al proceso . El segundo motivo sería porque hacerlo puede acelerar considerablemente el proceso de sanación .

 Si se diera el caso de que estuvieras considerando la posibilidad de servirte de alguna modalidad terapéutica de las muchas e-xistentes para dar una respuesta más contundente y eficaz a tu problema de salud , ten en cuenta que en realidad no todas ellas son igualmente idóneas para lo que pueda ocurrirte en un momento dado , cada una en particular es capaz de contribuir aportando algo realmente especial que hace que no pueda ser reemplazada totalmente por ninguna otra . Refiriéndome ahora de nuevo a mi disciplina , hay distintas razones por las que podrías necesitar ocasionalmente solicitar específicamente asistencia sanativa .

En primer lugar , está el hecho de que las energías residuales inarmónicas de distinta naturaleza y vibración generadas por la actividad psíquica relacionada con las vivencias diarias que no hayan sido elaboradas , transformadas e integradas psicológica mente de modo apropiado en su totalidad porque se desconoce la necesidad de reciclarlas regularmente o el modo de hacerlo o bien porque se rechazan mediante el empleo de mecanismos psicológicos de autoprotección para atenuar el sentimiento de malestar involucrado o no ver la situación en términos reales y no tener que afrontarla , a lo largo del tiempo se acumulan en el sistema energético constituyendo reservorios , donde quedan recluidas indefinidamente de modo latente pero afectando negativamente a su funcionamiento causando bloqueos y desarreglos a distintos niveles y hasta patología , y dificultando o además el desarrollo espiritual . Por si esto fuera poco , una vez que este material conflictivo inconcluso es relegado al subconsciente queda olvidado , excluido del campo de  conciencia ,  y aunque más adelante se intuyera su presencia sería difícil recuperarlo para procesarlo conscientemente puesto que se ha perdido el nexo de unión con él .

Por otra parte , como parte del proceso de maduración psicológica y espiritual , a medida que se va siendo más consciente de la validez y utilidad real de los patrones de conducta que se emplean habitualmente y uno se siente además preparado para hacerlo , deben dejarse atrás gradualmente los que se hayan considerado limitantes o disfuncionales . De lo contrario , estas configuraciones psicológicas , pero con sustrato energético , procedentes a menudo de la infancia y adolescencia y basadas en el control y la defensa como forma de conjurar el temor y la herida de separación del amor , seguirán limitando la conexión con el ser interior y frenando innecesariamente el avance en cuanto al desarrollo y expresión del más alto potencial espiritual inherente . El proceso de invalidación y subsiguiente reprogramación con modos nuevos de funcionamiento más alineados o en armonía con el alma , que puedan con llevar nuevas y mayores posibilidades y un mayor empoderamiento , solo puede ser hecho conscientemente por cada persona y realizarlo tiene innegable dificultad.

 Finalmente , las disciplinas terapéuticas  que para tratar los trastornos de salud que se centran o enfocan fundamentamente en su labor curativa en actuar a algún nivel del organismo (bioquímico , musculoesquelético) mediante el empleo de agentes físicos manuales , químicos o instrumentales entre otros , pueden mitigar relativamente bien la molesta sintomatología existente y lograr cierta normalización del funcionamiento fisiológico , lo que se conoce como “curación” , lo que supone obviamente una mejora de la salud física o biológica . Pero si lo que se pretende es lograr una mejor salud integral , se debería considerar la posibilidad de complementar cualquiera de las modalidades curativas mencionadas con el empleo de una terapia de carácter holístico , como por ejemplo la S. Espiritual , que sin descuidar el aspecto físico se ocupa también de cubrir las necesidades relacionadas con los demás planos del ser (mental , emocional, o espiritual) , que también requieren los correspondientes cuidados puesto que su estado repercute sobremanera sobre el cuerpo más denso