Indicaciones terapéuticas

Dejando a un lado ahora la importante labor de promoción de la salud y prevención de la enfermedad que realiza esta disciplina , me centraré en este apartado exclusivamente en su faceta de asistencia terapéutica propiamente dicha , y más en concreto en describir en qué condiciones y circunstancias podría tener interés o ser conveniente considerar la posibilidad de recurrir a ella . Comenzaré diciendo a este respecto que debido a sus características , ya explicadas detalladamente en otros apartados , posee un amplio espectro de aplicación , pudiendo ser empleada tanto para brindar simplemente un mayor bienestar general y calidad de vida  , como para mejorar algún aspecto personal concreto como parte natural del proceso de desarrollo y maduración en periodos en que uno pueda encontrarse relativamente bien y los posibles desequilibrios internos latentes no se manifiestan aún de modo acusado o insistente , y también para el cuidado integral de una amplia gama de condiciones disfuncionales energéticas particulares , que pueden afectar al sistema energético/ cuerpo físico causando trastornos y la correspondiente sintomatología a nivel físico y psicológico .

En cuanto a qué tipo de problemas de salud en concreto podrían potencialmente responder mejor al empleo de este tipo de terapia , tan solo puedo responder a esta cuestión en términos generales , porque debido al hecho de que pertenece a un paradigma particular y distinto al empleado por la biomedicina se caracteriza por ser un modelo de atención centrado en la persona y que trata en realidad personas afectadas por desequilibrios y no enfermedades específicas y que por otra parte no se guía por su archiconocido sistema de categorías de “enfermedades y síndromes “para describir la naturaleza de los posibles desequilibrios y tampoco emplea sus criterios diagnósticos y valorativos . Para salvar este inconveniente y poder ofrecerte orientación al respecto en un formato comprensible destacaré , expresándome en terminología médica con la que estarás más familiarizado , algunos grupos de enfermedades en los que la modalidad curativa que practico debería ser especialmente tenida en cuenta .

Es una opción idónea para tratar un particular grupo de enfermedades denominadas psicosomáticas , reflejo de tensiones internas generadas por el empleo de patrones de personalidad alejados de la propia verdad o por conflicto entre la verdadera personalidad y la falsa , aunque desde la perspectiva de esta disciplina en realidad todas lo son en mayor o menor grado puesto que todo proceso psíquico tiene inevitablemente correlato somático . La razón de que esté capacitada para tratar estos trastornos funcionales de origen sobre todo psicógeno , para las que otras modalidades curativas no disponen de un tratamiento realmente específico y resolutivo ,  es que dispone de medios que le permiten detectar y tratar desequilibrios en el sistema energético en fase incipiente muchísimo antes de que se manifiesten a nivel físico y sean apreciables mediante el empleo de medios diagnósticos médicos . Pero añadiré que puede ser igualmente efectiva  en enfermedades “orgánicas” de distinta índole y grado de severidad .

Puede igualmente ser de gran utilidad , formando parte de un tratamiento multidisciplinar, en la atención de personas aquejadas de enfermedades crónicas . En un contexto caracterizado por un importante grado de desvitalización y trastornos funcionales diversos en la parte afectada y también generales como resultado del deterioro causado a lo largo del tiempo por la citada patología y con los inconvenientes sobreañadidos de la incidencia de un progresivo envejecimiento y la ingesta o toma habitual de algún tipo de medicación de por vida , la aportación de esta terapia reside en varias cosas. En primer lugar en el hecho de que por revitalizar el sistema energético es capaz de aumentar la capacidad funcional global y de los órganos deficientes  cuando los fármacos solo pueden tan solo modular sus funciones fisiológicas , luego en que para ejercer su acción reguladora emplea medios energéticos que no suponen sobrecarga adicional a las funciones de metabolización y excreción , y por último y no menos importante por su enfoque integral que se ocupa además de los aspectos espirituales y psicológicos implicados tanto directamente mediante la labor energética como a través de ayudar en el afrontamiento , lo que permite obtener un plus de efectividad .Todo ello contribuye en primer término a estabilizar el cuadro , y a medio plazo a ralentizar en lo posible la progresión o evolución del proceso enfermizo y brindar mayor calidad de vida .  

Puede hacer también una gran contribución en la tercera edad y la vejez , etapas vitales caracterizadas por un desgaste fisiológico generalizado y una paulatina hipoactividad y ralentización funcional debidos a un agotamiento del potencial biológico congénito de reserva . La aportación de esta terapia radica en que es capaz de eliminar buena parte del lastre que arrastra el sistema , aporta también una cantidad significativa de energía vital que relanza la capacidad funcional disminuida y regula además sus funciones posibilitando un mejor desempeño global , aún cuando las posibilidades de recuperación física sean ya limitadas porque los daños son ya de carácter eminentemente degenerativo y , por tanto , mayormente irreversibles .De este modo puede atender la posible patología presente , enlentecer el envejecimiento y también ayudar a encontrar sentido a esta etapa y adaptarse a sus limitaciones , procurando evitar el sufrimiento derivado de negarse a aceptar la vejez y la muerte como parte de la vida o de considerar la muerte como la propia extinción por una deficiente comprensión de su significado y por el hecho de circunscribir la totalidad de la realidad ,en su sentido más amplio, a este plano o dimensión existencial y de identificar la propia identidad , en el sentido de conciencia de existir , con el cuerpo físico y no con la conciencia .

Debido al hecho de que este tipo de terapia tenga un perfil de seguridad muy alto , atestiguado por su inocuidad y la ausencia de contraindicaciones , tendría además mucho sentido considerar la posibilidad de recurrir a ella en el caso de pacientes especialmente débiles y vulnerables que por tener un bajo nivel general de energía vital , presentar baja capacidad funcional o un equilibrio interno precario o bien adolecer de inmadurez fisiológica , podrían resultar fácilmente desestabilizados por cualquier eventual aspecto desfavorable del posible tratamiento empleado . Ello la hace recomendable en la atención de niños , mujeres , embarazadas y personas que padecen enfermedades mal controladas o polipatología como en el caso de los ancianos .

Aunque me he referido hasta ahora a distintas categorías de afecciones en las que el empleo de esta disciplina podría ser de especial interés , Con esto no estoy en modo alguno afirmando que sea siempre la mejor opción terapéutica o la de primera elección , y de hecho hay casos en que lo que procede o incluso es solicitar directamente y sin dilación atención médica , asunto que ya he tratado más extensamente en el apartado de “observaciones importantes” , al que se puede acceder desde un link situado al final de “petición de citas “.

Sería también una iniciativa razonable recurrir a ella para ver si puede aportarte algo más , en el caso de que el resultado  ob-tenido mediante el empleo del tipo de tratamiento inicial que hayas estado usado hasta la fecha sean muy limitados poco sa-tisfactorios o bien si aunque haya sido relativamente eficaz en el alivio de los síntomas no parezca conducir a una solución definitiva de la enfermedad . Pero con este enunciado no estoy afirmando en modo alguno que esta disciplina deba ser sistemáticamente relegada en todos los casos a la condición de terapia o recurso de apoyo o de segunda línea .

Por último , quiero señalar la conveniencia de realizar de modo ocasional o esporádico alguna sesión suelta incluso aunque el estado de salud parezca ser aceptable por el momento y no haya una necesidad evidente o imperiosa de solicitar atención , puesto que los desequilibrios internos en su fase inicial por su carácter sutil suelen pasar fácilmente desapercibidos , ya que debido al amplio margen de tolerancia del sistema energético transcurre cierto intervalo de tiempo hasta que aparecen las primeras señales evidentes de su existencia . Esto permite disponer del tiempo suficiente como para que puedan ser tratados a tiempo de forma elegante evitando así que lleguen con el tiempo a desarrollarse y convertirse en enfermedad .

En este apartado lejos de dar aentender que esta terapiaes una panacea , lo que  he pretendido es mostrarla como una opción a tener en cuenta entre otras posibles alternativas y limitarme a esbozar unas pautas o líneas directrices generales que pudieran servir de criterios de referencia o guía en la toma de decisiones terapéuticas , pero en última instancia corresponde a cada persona , debidamente asesorada y haciendo uso de su libertad de elección ,  determinar cual considera el mejor tratamiento mejor o mas conveniente para atender las necesidades implícitas en su problema de salud .